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Arco de Ulises

Diálogos

Los fundamentales

Los fundamentales

Has de saber, que todos los días a medida que los placeres del cuerpo disminuyen y me abandonan, hallo nuevos encantos en la conversación.A mi me agrada conversar con los ancianos, como ya se encuentran al final de un camino, que nosotros seguiremos algún día, me parece muy natural obtener informes, de si la ruta será sinuosa, escarpada o penosa o por lo contrario llana y cómoda .Cuando se está en un estado, al cual los poetas llaman el umbral de la vejez, no nos vendría mal reflexionar, sobre dicho evento. La vejez es un estado de reposo y de libertad total de los sentidos, por lo que cualquier tipo de queja o desacuerdo, no habrá de ser buscado en la cantidad de años trascurridos, sino más bien el carácter de los hombres, Ahí es el lugar exacto donde buscar. Por otro lado no hay que dejar de saber que tanto la juventud como la vejez son difíciles. Más dejemos el tema de la juventud y concentrémonos en la vejez, Cuando un hombre está próximo al fin de su vida, siente temores e inquietudes ante lo divino que antes no le preocupaba y las fábulas del Hades cobran sentido.- ¿Será por la vejez?  -¿o por la cercanía al fin? Todavía no lo se, pero lo que si puedo saber, es que en esa etapa, aparecen dudas y temores, que hacen analizar los hechos de la vida y saber si hizo bien o mal, es la diferencia entre los sueños claros o un despertar sobresaltado, en el cual se debate entre lo que desea y lo que niega. También hay gente que nada tiene que reprocharse, y posee naturalmente una esperanza bienhechora.

La esperanza, rige soberana

Sobre el temor a la muerte.

A  aquellos que  abrazaron

confiando plenamente, 

que del otro lado, espera

un conocimiento diferente.

Ante la muerte, podríamos pensar que la única riqueza del hombre es su virtud y no hay virtud sin verdad. Aunque pensándolo bien, la verdad bien puede depender de las circunstancias. Podríamos ejemplificar recurriendo al médico y su práctica. Si definiéramos justicia, como dar a cada uno lo que le conviene, o conveniente, -¿No quedaríamos  sujetos  a nuestra subjetividad, -¿no seria demasiado arbitrario?- .Tener en cuenta, que el enfermo cree, que algo puede serle conveniente... Pero hay que andar despacio, sus circunstancias están alteradas y responden a cuestiones que desconoce. Ahí aparece alguien que tiene el saber, para ayudarlo a resolver esta dinámica del alma cuerpo. Quizá, en este caso ayude el  arte,  ya que existe precisamente para buscar y procurar lo adecuado con extrema sensibilidad, siguiendo la razon y sus instintos, en un increíble equilibrio. La medicina por ejemplo no busca la conveniencia para si, sino para el cuerpo y la mente del enfermo. El médico siempre y por sobre las cosas velará por el que sufre de algún determinado mal. Un médico jamás deberá dejar de cuidar a la gente que depositó su confianza en el. Muchas veces, los que niegan la injusticia, no lo hacen por miedo a cometerla, ni que se la realicen a otros; el miedo está en sufrirla en carne propia. Y si la comete con uno, la cometerá con todos, porque una persona representa para el, la certificación de su compromiso permanente, con cualquier enfermo- Un médico tendrá que recibir los honores, y su paga. ¿Si no tuviera paga, quien querría ejercer? Cuando lo pensamos entendemos que además de su saber, hay un mundo particular y propio en el cual disfruta de su vida y que solo ve al enfermo cuando necesita de su ayuda.-Pues los buenos no utilizan su saber para  vanagloriarse, ni jugar a abusar de su poder. Lo hacen por su obligación moral, con la gente que confió y seguirá confiando mientras el enfermo sana, a través de su práctica,  siempre deber (ojala con enorme placer).

PLATON: República (fragmentos resaltados por RL  (gracias totales)

Arco de Ulises, (desencadenando la escritura de sus ataduras)