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La historia repite

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A veces escucho en la radio ¡que esto nunca fue visto!, que antes no se hacia esto o lo otro. Que en un tiempo pasado había gente más buena. Que la luna, que las placas teutónicas y la deriva continental, que el laburo y un mundo furibundo. Para mi sucede que la historia se repite. Que antes había más cuidado, más respeto. Que la gente era mucho más solidaria, que se vivía mejor sin la moda loca y con el arte hoy sin arte agonizando y sin miras de el renacimiento. Que la música villera y el campeón del quinteto en la casi esfera. Que la luna, que los hijos, y el futuro.. Si nos preguntamos con que dios, o con que dioses pactaremos el regreso y tutti li fioqui junta, para mí que la historia se repite. Que tu pelo, que tus curvas, que tu boca. Que la luna, que la caza, el abrazo y las caricias., Que la lluvia, que la risa, la alegría, la distancia y el reencuentro Todas las pérdidas .perdidas; todos los aconteceres (atardeceres) del horizonte de sucesos. Que la luna del chaman y el jazmín de la azotea y la memoria de la piedras de la luna que aun ruedan por Stonehenge o Avellaneda. Si los grillos tiritando en las noches veraniegas hacían como que no sabían, o los tiranosaurios en el jardín, rompían las macetas de la nueva y vieja Babilonia. Si en el talle de tu talle esculpí tu nombre, sin que mediara sacrificio (aunque tu sangre calmó la sed de la tierra). Si tú abrazo y tu mirada y los planetas y por tanto el Alfa y el Omega y Venus desde América truncada son la prueba. Para mí que la historia se repite. Que la lanza en mi garganta y las viejas aleaciones; que tu mano y tu caricia, que tu vientre dilatado, como caldo de cultivo de algún que otro aminoácido sentimental. Si todas las profundidades del los mares de la Caledonia, deshielan mi memoria de mamífero otorrinco. Si el puntero y la mandragora, si la luna y el ritual y un colectivo fantasmal de Gualeguay a Paysandú...Si el 60 de los años y el 60 de los grados. Si la luna sobre Rosario brilla también en Copahue y Copenhague. Si acariciarte no es de nuevo, y me siento enamorado. No me quedan dudas, que la historia se repite.

03/06/2008 19:43 Autor: arcodeulises. #. Tema: interseccion

R-A-L (Arco entre vos y yo)

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TIEMPO CERO

Italo Calvino 

Tengo la impresión de que no es la primera vez que me encuentro en esta situación: con el arco apenas flojo en la mano izquierda tendida hacia adelante, la mano derecha contraída atrás, la flecha F suspendida en el aire a casi un tercio de su trayectoria y, un poco más allá, suspendido también en el aire y también a casi un tercio de su trayectoria, el león L, en el acto de saltar sobre mí con las fauces abiertas y las garras extendidas. Dentro de un segundo sabré si la trayectoria de la flecha y la del león vendrán o no a coincidir en un punto X atravesado tanto por L como por F en el mismo segundo tx, es decir, si el león se desplomará en el aire con un rugido sofocado por el borbotón de sangre que le inundará la negra garganta atravesada por la flecha, o si caerá incólume sobre mí derribándome con un doble zarpazo que me desgarrará el tejido muscular de los hombros y del tórax, mientras su boca, cerrándose con un simple golpe de mandíbulas, me separará la cabeza del cuello a la altura de la primera vértebra.Tan numerosos y complejos son los factores que condicionan el movimiento parabólico tanto de las flechas como de los felinos, que no me permiten por el momento juzgar cuál de sus eventualidades es más probable. Me encuentro pues en una de esas situaciones de incertidumbre y espera en las que no se sabe realmente qué pensar. Y el pensamiento que se me presenta es éste: me pareceque no es la primera vez. No quiero referirme aquí a otras experiencias mías de caza: el arquero, apenas cree que ha adquirido experiencia, está perdido; cada león que encontramos en nuestra breve vida es diferente de cualquier otro león; guay si nos detenemos a hacer confrontaciones, a deducir nuestros movimientos de normas y presuposiciones. Hablo de este león L y de esta flecha F que han llegado ahora acasi un tercio de sus respectivas trayectorias.Y tampoco puedo ser incluido entre los que creen en la existencia de un león primero y absoluto, del cual todos los diversos leones particulares y aproximativos que nos saltan encima son sólo sombras o apariencias. En nuestra dura vida no hay lugar para nada que no sea concreto y captable por los sentidos.Igualmente extraña me es la opinión del que dice que cada uno lleva en sí desde su nacimiento un recuerdo de león que amenaza en sus sueños, heredado de padre a hijo, y así cuando ve un león se dice enseguida: ¡vaya, el león! Podría explicar por qué y cómo he llegado a excluirlo, pero no me parece que sea éste el momento oportuno. Básteme decir que por «león» entiendo sólo esta mancha amarilla que emerge de un matorral de la sabana, este bufido ronco que exhala olor de carne sanguinolento, y el pelo blanco del vientre y el rosa bajo las zarpas, y el ángulo agudo de las uñas retráctiles como las veo ahora cerniéndose sobre mí en una mezcla de sensaciones que llamo «león» por darle un nombre, aunque está claro que no tiene nada que ver con la palabra león ni tampoco con la idea de león que uno podría hacerse en otras circunstancias. Si digo que este instante que estoy viviendo no es la primera vez que lo vivo, es porque la sensación que tengo es como de un ligero desdoblarse de imágenes,como si al mismo tiempo viera no un león o una flecha sino dos o más leones y dos o más flechas superpuestos con un corrimiento apenas perceptible, de modo que los contornos sinuosos de la figura del león y el segmento de la flecha resultan subrayados o mejor aureolados por líneas más sutiles y de color más esfumado. El desdoblamiento sin embargo podría ser solamente una ilusión con la cual me represento una sensación de espesor de otro modo indefinible, por la cual, león flecha, matorral, son algo más que este león, esta flecha este, matorral, es decir, la repetición interminable de león flecha matorral, dispuestos en esa precisa relación con una interminable repetición de mí mismo en el momento en que apenas he aflojado la cuerda de mi arco. No quisiera sin embargo que esta sensación como la he descrito se asemejase demasiado al reconocimiento de algo ya visto, flecha en esa posición y león en aquella otra y recíproca relación entre las posiciones de la flecha y del león y de mí plantado aquí con el arco en la mano; preferiría decir que lo que he reconocido es solamente el espacio, el punto del espacio en que se encuentra la flecha y que  estaría vacío si la flecha no estuviera, el espacio vacío que ahora contiene al león y el que me contiene ahora a mí, como si en el vacío del espacio que ocupamos, o mejor atravesamos - es decir, que el mundo ocupa o, mejor, atraviesa -, algunos puntos me hubieran resultado reconocibles en medio de todos los otros puntos igualmente vacíos e igualmente atravesados del mundo. Y que quede bien claro: no es que este reconocimiento suceda en relación, por ejemplo, con la configuración del terreno, con la distancia del río o de la selva; el espacio que nos circunda es un espacio siempre diverso, lo sé, sé que la tierra es un cuerpo celeste que se mueve en medio de otros cuerpos celestes que se mueven, sé que ninguna señal, ni en la Tierra ni en el cielo, puede servirme de punto de referencia absoluto, tengo siempre presente que las estrellas giran en la rueda de la galaxia y las galaxias se alejan una de la otra con velocidad proporcional a la distancia. Pero la sospecha que me ha asaltado es justamente ésta: haber llegado a encontrarme en un espacio que no me es nuevo, haber vuelto a un punto por el cual ya habíamos pasado. Y como no se trata sólo de mí sino también de unaf lecha y de un león, no es el caso de pensar que sea un azar: aquí se trata del tiempo, que continúa recorriendo una huella que ya ha recorrido. Podría pues definir como tiempo y no como espacio ese vacío que me ha parecido reconocer  al atravesarlo. La pregunta que ahora me hago es si un punto del recorrido del tiempo puede superponerse a puntos de recorridos precedentes. En este caso, la impresión de espesor de las imágenes se explicaría como la palpitación repetida del tiempo en un instante idéntico. Podría también darse, en ciertos puntos, un pequeño corrimiento entre un recorrido y el otro: imágenes ligeramente desdobladas o desenfocadas serían el indicio de que el trazado del tiempo está un poco desgastado por el uso y deja un sutil margen de juego en torno a sus pasajes obligados. Pero aunque no se tratase de un momentáneo efecto óptico, queda el acento como de una cadencia que me parece oír palpitar en el instante que estoy viviendo. No quisiera sin embargo que lo que he dicho hiciese pensar que estei nstante está como dotado de una especial consistencia temporal en la serie de instantes que lo preceden y lo siguen: desde el punto de vista del tiempo es exactamente un instante que dura como los otros, indiferente a su contenido ,suspendido en su carrera entre el pasado y el futuro; lo que me parece haber descubierto es su recorrer puntual en una serie que se repite cada vez idéntica así misma. En una palabra, todo el problema, ahora que la flecha traspasa el aire con un silbido y el león se arquea en su salto y no se puede prever todavía si la punta embebida en el veneno de serpiente traspasará el pelo leonado entre los ojos desorbitados o si errará el blanco abandonando mis vísceras inermes al desgarrón que las separará de la urdimbre de huesos donde están ahora ancladas y las arrastrará dispersas por el suelo ensangrentado y polvoriento hasta que antes de la noche los cuervos y los chacales hayan borrado la última huella; todo el problema para mí es saber si la serie de que forma parte este segundo está abierta o cerrada. Porque si, como me parece haber oído sostener alguna vez, es una serie finita, si el tiempo del universo ha comenzado en cierto momento y continúa en una explosión de estrellas y nebulosas cada vez más enrarecidas hasta el momento en que la dispersión alcance el límite extremo y estrellas y nebulosas vuelvan a concentrarse, la consecuencia que debo sacar es que eltiempo volverá sobre sus pasos, que la cadena de los minutos se desenrollará en sentido inverso, hasta que se llegue de nuevo al principio, para recomenzar después, todo esto infinitas veces - y no está dicho, entonces, que haya tenido un comienzo: el universo no hace sino pulsar entre dos momentos extremos, obligadoa repetirse desde siempre -, así como infinitas veces se ha repetido y se repite este segundo en que ahora me encuentro.Tratemos pues de ver claro: yo me encuentro en un punto espacio-tempo real intermedio cualquiera de una fase del universo; al cabo de centenares de millares de billones de segundos he aquí que la flecha y el león y yo y el matorral noshemos encontrado como nos encontramos ahora, y este segundo será de inmediato tragado y sepultado en la serie de los centenares de millares de billones de segundos que continúa, independientemente del resultado que tenga de aquí aun segundo el vuelo convergente o corrido del león y de la flecha; después en cierto momento la carrera invertirá su sentido, el universo repetirá su curso a la inversa, de los efectos resurgirán puntuales las causas, e incluso de estos efectos que me esperan y que no conozco, de una flecha que se clava en el suelo levantando una nube amarilla de polvo y menudas astillas de sílex o que traspasa el paladar de la fiera como un nuevo diente monstruoso, se regresará al momento que ahora estoy viviendo, la flecha volviendo a empulgarse como chupada en el arco tenso, el león cayendo detrás del matorral sobre las zarpas posteriores contraídas a resorte, y todo el después será poco a poco borrado segundo por segundo por el retorno del antes, será olvidado en el descomponerse de los miles de millones de combinaciones de neuronas dentro de los lóbulos de los cerebros ,de modo que nadie sabrá que vive en el reverso del tiempo como ni siquiera yo ahora estoy seguro de cuál es el sentido en que se mueve el tiempo en que me muevo, y si el después que espero no ha sucedido ya en realidad hace un segundo, llevando consigo mi salvación o mi muerte. Lo que me pregunto es si, considerando que a este punto de todos modos se hade volver, no es cosa de que yo me detenga, que me detenga en el espacio y en el tiempo, mientras la cuerda del arco apenas aflojada se curva en la dirección opuesta a aquella hacia la cual había estado anteriormente tendida, y mientras e lpie derecho apenas aliviado del peso del cuerpo se levanta en una torsión de noventa grados, y de que esté así inmóvil esperando que de la oscuridad del espacio-tiempo vuelva a salir el león y a disponerse contra mí con las cuatro zarpasaltas en el aire, y la flecha vuelva a insertarse en su trayectoria en el punto exacto en que está ahora. ¿Para qué sirve en realidad seguir si antes o después tendremos que encontrarnos en esta situación? Da lo mismo que yo me conceda un descanso de unas decenas de miles de millones de años, y deje que el resto del universo continúe su carrera espacial y temporal hasta el fin, y espere el viaje de retorno para saltar de nuevo dentro, y después volver atrás en la historia mía y del universo hasta los orígenes, y después recomenzar otra vez para encontrarme aquí de nuevo - o que deje que el tiempo vuelva atrás por su cuenta y después vuelva a acercárseme mientras yo estoy siempre quieto esperando -, y vere entonces si la vez es buena para decidirme a dar el otro paso, para ir a dar una ojeada a lo que me sucederá dentro de un segundo, o si no me conviene detenerme definitivamente aquí. Para eso no es necesario que mis partículas materiales sean sustraídas a su curso espacio-temporal, a la sanguinaria efímera victoria del cazador o del león: estoy seguro de que una parte de nosotros queda de todos modos enviscada en cada intersección del tiempo y, del espacio, y por lotanto bastaría no separarse de esa parte, identificarse con ella, dejando que el resto gire como debe girar hasta el final. Se me presenta, en suma, esta posibilidad: constituir un punto fijo en las fases oscilantes del universo. ¿Debo aprovechar la ocasión o mejor dejarla pasar?Detenerme, quizá me detendría no yo solo, cosa que, me doy cuenta, tendría poco sentido, sino yo junto con lo que sirve para definir este instante para mí, flecha león arquero, suspendidos así como estamos para siempre. Me parece en realidad que si el león supiera claramente cómo están las cosas, de seguro también él estaría de acuerdo en permanecer como se encuentra ahora, a casi un tercio de la trayectoria de su salto furioso, y en separarse de aquella proyección de sí mismo que dentro de un segundo irá al encuentro de los rígidos espasmos de la agonía o de la masticación rabiosa de un cráneo humano todavía caliente. Puedo hablar, pues, no sólo por mí, sino también en nombre del león. Y en nombre de la flecha, porque una flecha no puede querer sino ser flecha como lo es en este rápido momento, y aplazar el destino de desperdicio romo que le espera, cualquiera que sea el blanco en que dé. Establecido, pues, que la situación en que nos encontramos ahora yo y león y flecha en este instante t0 se verificará dos veces para cada vaivén del tiempo, idéntica las tres veces, y así ya se había repetido tantas veces cuantas el universo ha repetido su diástole y su sístole en el pasado - si es que tiene sentido hablar de pasado y de futuro para la sucesión de estas fases, cuando sabemos que no tiene ninguno en el interior de las fases -, queda siempre la incertidumbre sobre las situaciones en los sucesivos segundos t1, t2, t3, etcétera, así como parecía incierta en los precedentes t-1, t-2, t-3, etcétera. Las alternativas, mirándolo bien, son éstas: o las líneas espacio-temporales que el universo sigue en las fases de su pulsación coinciden en todos sus puntos; o bien coinciden sólo en algunos puntos excepcionales, como el segundo que estoy viviendo, para diverger después en los otros. Si esta última alternativa es la justa, desde el punto espacio-temporal en que me encuentro parte un haz de posibilidades que cuanto más avanzan en el tiempomás divergen en cono hacia futuros completamente diferentes entre sí, y a cada vez que me encuentre aquí con la flecha y el león en el aire corresponderá un diferente punto X de intersección de sus trayectorias, cada vez el león será herido de manera diferente, tendrá una agonía diferente o encontrará en medida diferente nuevas fuerzas para reaccionar, o no será herido y se arrojará sobre mí cada vezde una manera diferente dejándome o no dejándome posibilidad de defensa, y mis victorias y mis derrotas en la lucha con el león se revelan potencialmente infinitas,y cuantas más veces sea yo despedazado tantas más probabilidades tendré de dar en el blanco la próxima vez que me encuentre aquí de nuevo dentro de miles de millones de años, y sobre esta situación mía de ahora no puedo emitir ningún juicio porque en caso de que yo esté viviendo la fracción de tiempo inmediatamente anterior a la garra de la fiera, éste sería el último momento de una época feliz, mientras que si lo que me espera es el triunfo con que la tribu acoge alcazador de leones victorioso, esto que estoy viviendo es el colmo de la angustia, el punto más negro del descenso a los infiernos que debo cumplir para merecer la apoteosis. De esta situación, pues, me conviene huir sea como fuere lo que me aguarda, porque si hay un intervalo de tiempo que no cuenta nada es justamente éste, definible sólo en relación con el que le sigue, es decir, en sí mismo este segundo no existe, y no hay ninguna posibilidad no sólo de detenerse en él sino de atravesarlo lo que dura un segundo, en suma, es un salto del tiempo entre el momento en que el león y la flecha han emprendido su vuelo y el momento en que un chorro de sangre irrumpirá de las venas del león o de las mías. Añádase que si de este segundo parten en cono infinitas líneas de posibles futuros, las mismas líneas provienen oblicuas de un pasado que es también un cono de posibilidades infinitas, por lo tanto el yo mismo que se encuentra ahora aquí con el león que se le desploma desde lo alto y con la flecha que abre su camino en el aire, y un yo mismo cada vez diferente porque el pasado la edad la madre, el padre, la tribu, la lengua, la experiencia son diferentes cada vez, el león es siempre otro león aunque sea exactamente así como lo veo cada vez, con la cola que en el salto se ha replegado acercando el mechón al flanco derecho en un movimiento que podría ser tanto un latigazo como una caricia, con las crines tan abiertas que tapan a mi vista gran parte del pecho y del torso y sólo dejan surgir lateralmente las zarpas anteriores levantadas como preparándose para un abrazo jubiloso pero en realidad prontas a hundirme las uñas en los hombros con todas sus fuerzas, y la flecha está hecha de una materia siempre diferente, aguzada con diferentes instrumentos, envenenada con disímiles serpientes, pero siempre atravesando el aire con la misma parábola y el mismo silbido. Lo que no cambia es la relación entre yo flecha león en ese instante de incertidumbre que se repite igual, incertidumbre cuya apuesta es la muerte, pero es preciso reconocer que si esta muerte inminente es la muerte de un yo con diferente pasado, de un yo que ayer por la mañana no ha estado recogiendo raíces con mi prima, es decir,mirándolo bien, otro yo, de un extraño, quizá de un extraño que ayer por la mañana estuvo recogiendo raíces con mi prima, por lo tanto de un enemigo,aunque aquí en mi lugar las otras veces en cambio de estar yo había otro, no es que me importe ya mucho saber si la vez antes o la vez después la flecha dio o no en el león. En este caso entonces queda excluido que el detenerme en t0 por todo el curso del espacio y del tiempo tenga para mí interés. Se mantiene siempre sin embargola otra hipótesis: así como en la vieja geometría bastaba que las líneas coincidieran en dos puntos para que coincidieran en todos, así puede darse quelas líneas espacio-temporales trazadas por el universo en sus fases alternas coincidan en todos sus puntos y entonces no sólo t0 sino también t1 y t2 y todo loque vendrá después coincidirán con los respectivos t1, t2, t3 de las otras fases, yasí todos los segundos precedentes y siguientes, y yo estaré reducido a tener unsolo pasado y un solo futuro repetidos infinitas veces antes y después de este momento. Cabe sin embargo preguntarse si tiene sentido hablar de repetición cuando el tiempo consiste en una serie única de puntos tales que no permiten variaciones ni en su naturaleza ni en su sucesión: bastaría entonces decir que elt iempo es finito y siempre igual a sí mismo, y por lo tanto puede considerarse como dado contemporáneamente en toda su extensión formando una pila de estratos de presente; es decir, se trata de un tiempo absolutamente lleno, en cuanto cada uno de los átomos en que es descomponible constituye como unestrato que está continuamente presente, inserto entre otros estratos también continuamente presentes. En resumen, el segundo t0 en el que están la flecha F0 y un poco más allá el león L0 y aquí el yo mismo Q0 es un estrato espacio temporal que permanece detenido e idéntico para siempre, y junto a ese se dispone t, con la flecha F, y el león L, y el yo mismo Q, que han cambiado ligeramente sus posiciones, y, allí al lado está t2 que contiene F2, L2 y Q2 y así sucesivamente. En uno de esos segundos puestos en fila resulta claro quién vive y quién muere entre el león Ln y el yo mismo Qn, y en los segundos siguientes seguramente se están desenvolviendo: o los festejos de la tribu al cazador que vuelve con los despojos del león, o los funerales del cazador mientras a través dela sabana se difunde el terror al paso del león asesino. Cada segundo es definitivo, cerrado, sin interferencias con los otros, y yo Q0. aquí en mi territorio t0, puedo estar absolutamente tranquilo y desinteresarme de lo que contemporáneamente está sucediendo a Q1, Q2, Q3, Qn. en los respectivos segundos vecinos míos, porque en realidad los leones L1, L2, L3, Ln no podrán jamás ocupar el lugar del notorio y todavía inofensivo aunque amenazante L0, mantenido a raya por una flecha en vuelo F0 portadora aún en sí de esa potencia mortífera que podría revelarse desperdiciada por F1, F2, F3, Fn, en su disponerse en segmentos de trayectoria cada vez más distantes del blanco, ridiculizándome como el arquero más chambón de la tribu, o mejor ridiculizando como chambón a aquel Q0, que en t-1 apunta con su arco. Sé que la comparación con los fotogramas de una película, se impone espontáneamente, pero si he evitado hasta ahora hacerla he tenido mis razones. Es cierto que cada segundo está encerrado en sí mismo y es incomunicable con los otros exactamente corno un fotograma, pero para definir su contenido no bastan los puntos Q0 L0, F0, con los cuales lo limitaremos a una escenita de caza del león, todo lo dramática que se quiera pero desde luego no muy vasta de horizontes; lo que ha de tenerse en cuenta contemporáneamente es la totalidad delos puntos contenidos en el universo en ese segundo t0, no uno exclusivamente, y entonces el fotograma es mejor quitárselo de la cabeza porque no hace más que confundir las ideas. De modo que yo ahora que he decidido habitar para siempre este segundo t0 - y sino lo hubiera decidido sería lo mismo porque en cuanto Q0 no puedo habitar ningún otro - tengo toda la comodidad para mirar a mi alrededor y contemplar segundo en toda su extensión. Aquel abarca a mi derecha un río negreante de hipopótamos, a mi izquierda la sabana blanconegreante de cebras y esparcidos en varios puntos del horizonte algunos baobabs amarillonegreantes de tucanes, cada uno de estos elementos contramarcado por las posiciones que ocupan respectivamente los hipopótamos H(a)0, H(b)0, H(c)0, etcétera, las cebras C(a)0,C(b)0, C(c)0, etcétera, los tucanes T(a)0, T(b)0, T(c)0, etcétera. Aquel comprende además aldeas de caballos y almacenes de importaciones y exportaciones,plantaciones que ocultan bajo tierra millares de semillas en momentos diversos de su proceso de germinación, desiertos interminables con la posición de cada granito de arena G(a)0, G(b)0... G(n)0 transportado por el viento, ciudades de noche con ventanas iluminadas y ventanas apagadas, ciudades de día con semáforos rojos y amarillos y verdes, curvas de la productividad, índices de precios, cotizaciones de bolsa, propagaciones de enfermedades infecciosas con la posición de cada uno de los virus, guerras locales con ráfagas de balas B(a)0,8B(b,)0, B(n)0, suspendidas en su trayectoria que quién sabe si herirán a los enemigos E(a)0, E(b)0, E(n)0 escondidos entre las hojas, aeroplanos con racimos de bombas que han de, ser soltadas, guerra total implícita en la situación internacional IS0 que no se sabe en qué momento se convertirá en guerra total explícita, explosiones de estrellas supernovas que podrían cambiar radicalmente la configuración de nuestra galaxia...Cada segundo es un universo, el segundo que vivo es el segundo en que habito, the second I live is the second I live in, tengo que habituarme a pensar mi razonamiento contemporáneamente en todas las lenguas posibles si quiero vivir extensivamente mi instante-universo. A través de las combinaciones de todos los datos contemporáneos podré alcanzar un conocimiento objetivo del instante universo t0 en toda su extensión espacial yo incluido, dado que en el interior de t0 yo Q0 no estoy determinado por mi pasado Q-1 Q-2 Q-3 etcétera sino por el sistema constituido por todos los tucanes T0, balas B0, virus V0, sin los cuales no podría establecerse que yo soy Q0. Más aún, dado que ya no me preocupa qué le ocurrirá a Q1, Q2 Q3 etcétera, no es cosa de que siga adoptando el punto de vista subjetivo que me ha guiado hasta aquí, puedo identificarme tanto conmigo como con el león o con el granito de arena o con el índice del costo de la vida o con elenemigo o con el enemigo del enemigo. Para hacer esto basta establecer con exactitud las coordenadas de todos esos puntos y calcular algunas constantes. Podría por ejemplo poner de relieve todas las componentes de suspensión e incertidumbre que valen tanto para mí como para el león la flecha las bombas el enemigo y el enemigo del enemigo, y definir t0 como un momento de suspensión e incertidumbre universal. Pero esto no me dice todavía nada de sustancial sobre t0 porque admitiendo que se trata de un momento de todos modos terrible como me parece ya probado, podría ser tanto un momento terrible en una serie de momentos de terribilidad creciente como unmomento terrible en una serie de terribilidad decreciente y por lo tanto ilusoria. En otras palabras, esta firme pero relativa terribilidad de t0 puede asumir valores completamente diferentes, por cuanto t1, t2, t3 pueden transformar la sustancia de t de manera radical, o mejor dicho son los varios t, de Q1, L1, E(a), N(a) los que tienen el poder de determinar las cualidades fundamentales de t0. Aquí me parece que las cosas comienzan a complicarse: mi línea de conducta es encerrarme en t0, y no saber nada de lo que sucede fuera de este segundo, renunciando a un punto de vista limitadamente personal para vivir t0 en su global configuración objetiva, pero esta configuración objetiva se puede captar no desde el interior de t0 sino sólo observándola desde otro instante-universo, por ejemplo desde t0, o desde t2, y no desde toda su extensión contemporáneamente sino adoptando decididamente un punto de vista, el del enemigo o el del enemigo del  enemigo, el del león o el de mí mismo. Recapitulando: para detenerme en t0 debo establecer una configuración objetivade t0; para establecer una configuración objetiva de t0 debo desplazarme a t1; para desplazarme a t1, debo adoptar una perspectiva subjetiva cualquiera, por lo tanto da lo mismo que tenga la mía. Recapitulando una vez más: para detenermeen el tiempo debo moverme con el tiempo, para llegar a ser objetivo debo mantenerme subjetivo. Veamos ahora cómo comportarme en la práctica: quedando establecido que yo como Q0 conservo mi residencia fija en t0, podré entre tanto hacer una escapadalo más rápida posible a t1, y si no basta, continuar hasta t2 y t3 identificándome provisionalmente con Q1, Q2 y Q3, todo esto naturalmente en la esperanza de que la serie Q continúe y no sea prematuramente truncada por las uñas combadasde L1, L2, L3, porque sólo así podré darme cuenta de cómo se configura mi posición de Q0 en t0, que es la única cosa que debe importarme. Pero el peligro que corro es que el contenido de t1, del instante-universo t1, sea tanto más interesante, tanto más rico que t0 en emociones y sorpresas no sé si triunfales o ruinosas, que yo esté tentado de dedicarme todo a t1, dando la espalda a t0, olvidándome de que he pasado a t1, sólo para informarme mejor sobre t0. Y en esta curiosidad por t1, en este ilegítimo deseo de conocimiento por un instante-universo que no es el mío, al querer darme cuenta de si hago realmente un buen negocio permutando mi estable y segura ciudadanía en t0 por esa porción de novedad que es t1, puede ofrecerme, podré dar un paso hasta t2,cosa de tener una idea más objetiva de t1; y ese paso a t2, a su vez...Si las cosas son así, ahora me doy cuenta de que mi situación no cambiaría en nada ni siquiera abandonando las hipótesis de las cuales he partido, esto es,suponiendo que el tiempo no conozca repeticiones y consista en una serie irreversible de segundos uno diferente del otro, y cada segundo suceda de una vez para siempre, y que habitarlo en su duración exacta de un segundo quiera decir habitarlo para siempre, y que t0 me interesa solamente en función de los t1,t2, t3 que le siguen, con su contenido de vida o de muerte como consecuencia del movimiento que ha cumplido disparando la flecha, y del movimiento que ha cumplido el león dando su salto, e incluso de los otros movimientos que el león y yo haremos en los próximos segundos, y del miedo que por toda la duración de un interminable segundo me tiene petrificado, tiene petrificado en vuelo al león y a la flecha a mi vista, y el segundo, t0 fulmíneo como ha llegado fulmíneamente ahora se dispare en el segundo sucesivo, y trace sin más dudas la trayectoria del león y de la flecha.

FIN

Escaneado por Sadrac 2000

02/04/2008 00:24 Autor: arcodeulises. #. Tema: interseccion

Arco de Ulises

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Un arco es una curva y la cuerda su frecuencia

La tensión, la consecuencia de estas manos,

Que sostienen, arco, cuerda y flecha.

Arco de Ulises desencadenado,

Completando el tercer circulo.

Flecha vibrando, en el alma

Directo al infinito.

Arco al 2008

01/04/2008 23:53 Autor: arcodeulises. #. Tema: interseccion

Nocturno, tan solos... tan solo

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Trabajo al filo de la medianoche, cuando todos duermen.

                                    

Trabajo buscando el entorno estrecho, del fluir de conciencia.

                          

Buscando acrecentar   la indiferencia.

                               

Trabajo mientras otros duermen. Esto no esta nada bien.

                      

Veo las luces en las ventana. Tanto calor lejano y ajeno.

                

Y yo acá, con el viento en la calle, congelándome las orejas.

                    

Trabajo en la medianoche, mientras otros duermen o se divierten.

                                 

Me rodean  tantos edificios, con tanta gente junta.

                               

Y yo con la basura que el viento acumula,

                   

Cual capas de piel que me sobran, como hojas del otoño,

                         

que apenas alcanzan a cubrirme y a mimetizarme.

                                 

Y yo, que me ajusto el gorro, que bajo la vista para no verme.

                            

Naufrago en la medianoche, siempre al revés de mundo.

                            

Añoro la cama compartida, mientras arrastro los retazos,

                       

de colores y momentos, de papeles con noticias viejas e ilegibles.

                          

De otras vidas, de otro tiempo. 

                   

De otros restos, de lo que supo ser, otro destino posible.

                                 

Tal vez no sea justo; un trabajo de medianoche; tan lejos de todo;

                     

 de calles casi desiertas, y luces distantes .

                    

Que al terminar mi turno congelaran  todo anhelo .

                            

En un sueño imperturbable de  lo que alguna vez fue.

                     

 Y mientras  otros despiertan a la luz, me pierdo

                  

 En un mundo al revés, oculto al amor,

                               

 es tarde. para guardar los pedazos de lo que ya no es.

                                 

De lo que supo ser otra cosa, otro tiempo, sin medianoche.

                             

Cuando no importaba y no necesitaba buscarte para hallarte

                        

Cuando eras el día y la noche en una sola.

                           

Cuando compartimos el vino, y formábamos parte de la luz..

                         

Esto no esta nada bien. Tan cerca y tan lejos

                      

 Adivino que  bailas; escucho la música, y aun veo las luces.

                        

Y mientras  te diviertes me aferro a hojas, que el viento desparrama.

                                     

Como Prometeo condenado a la eterna repetición  de  medianoche.

                           

Tan solos, tan solo...

                          

Nocturno  de gente durmiendo a la intemperie, apenas tapados con diarios,  tan solos, tan solos.

                        

Nota: amigo Luciano, hoy seguramente estaras al lado de tu viejo, porque doy fe, no hubo unión más grande. Regalaste tu último concierto y te aplaudieron de pie. Yo te aplaudo de pie, porque fuistes una de las personas más humildes y tiernas que he conocido. Un hermano de elección, que es lo que vale. Despediré tu cuerpo y encontrare tu alma. Ya no importa la distancia, vos y tu viejo están conmigo. Chau Lucho..... ¡Bienvenido amigo!.

16.03.08

16/03/2008 13:30 Autor: arcodeulises. #. Tema: interseccion

Balneario, o mi mar interior

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Hoy volví después de mucho tiempo, para comprobar, con inexorable certeza, que los seres tan entrañables, se habían ido de todo lugar visible a los ojos humanos. Sin duda habían emprendido un viaje para no volver. Una vez más, supe que lo esencial es invisible a los ojos. Pues cuando los cerré.., despacio, despacio el tiempo se fragmento como cristal y el murmullo caluroso del verano y la tarde pueblerina, me devolvieron mi mar interior, es decir esos lugares llenos de amores desinteresados y cálidos que siempre serán seguros, certeros, entrañables. Que hicieron de mi infancia. Este paraíso que sé inolvidable. Que es futuro y que hoy es presente.

                                      

La palabra de por si me gusta, su sonido, su expectativa, pero lo que mas me gusta es todo aquello que de alguna manera me transformo para siempre. Me trae,  olores, sonidos y ¡como no!, colores. Basta pronunciarla…..Balneario- y como por arte de magia aparece ante mi esta secuencia de imágenes: Desde debajo de la barranca veo a una señora mayor, de pelo plateado, una hermosa mujer rubia, que por su perfil y su figura cualquiera hubiera confundido con la mítica helena de Troya y cerrando el grupo y transportando no con demasiado placer un banquito plegable de madera, con la loneta amarilla desgastada por el sol, un gordito de no mas de cuatro años,  que no le llegaba ni a las rodillas a ninguna de las otras dos personas. Para ir aclarando la señora mayor era mi abuela, una mujer brava, según mi abuelo, y que a pesar de criticarla, le tenía toda la paciencia del mundo. La verdad es que ahora no se si mi abuelo  podía permitirse esos placeres (de ir a balneario) o en realidad su placer era quedarse tranquilo en la casa familiar, lejos de mi abuela. Para mi ella era muy divertida. Tendría aproximadamente unos 65 años, que llevaba con toda la fuerza criolla de su nariz achatada y su tez oscura. Se declaraba muy moderna y le decía a mi tía de unos 30 años (la mujer hermosa) que no fuera antigua. Este comentario aparecía cada vez que por la radio pasaban un tango, y mi tía Elena (creo levantaba  el volumen para pelearla) Se que a ella tampoco le gustaban. Cuando esto sucedía, mi abuela perdía su compostura y le decía aviva voz-¡Che Elena! (la llamaré así por respeto, pero mas que nada por amor) cambia esa música, no seas antigua. Cuando era mi abuelo el responsable de tan tremenda falta, no decía nada, el respetuoso, evitaba molestarla  todas las veces que podía y se movía presuroso a cambiar de emisora. Nunca molestaría a la abuela, -No se si por respeto o para que no lo embromara. La gente lo llamaba corazón,(imagino porqué) El era flaco, alto, narigón y de unos ojos claros tan buenos, que solo de mirarlos uno se sentía perdonado, aunque uno no hubiera hecho nada malo. El había llegado de Alemania y algo del tono le quedaba. Ahora, con sus años, no tenia trabajo rentado, salvo el de hacer los mandados para mi abuela, y el de cebarnos mates a la mañana temprano. Había encontrado una especie de entretenimiento utilitario que supongo le daba un plus de valía personal a lo rutinario de sus mandados. Este plus consistía: (y lo compartía conmigo casi en secreto)  -Cuando vayas por la calle anda con los ojos bien abiertos, -¿para no caerme? – Preguntaba yo    -Y el sonriendo con esos ojos absolvedores de culpas y de infinita sabiduría, me decía  -vas a ver que en la calle se encuentran miles de cosas que en algún momento de tu vida te serán útiles  -Sentenciaba. (Hoy se que aludía metafóricamente a la gente, que el destino pone frente a nosotros y que nos ayudará a crecer, siempre que la miremos a los ojos y nos permitamos el asombro).Este mundo de tesoros consistía en, clavos, alambres, argollas, tornillos, maderas y hasta alguna moneda, Toda esta mercancía era catalogada y acomodada en latitas de arvejas, o de duraznos ya usadas, las cuales habían perdido su etiqueta original y ahora ostentaban otras etiquetas,  que en letras muy prolijas decían: clavos- tornillos etc. .Así hasta catalogar todo ese tesoro digno del rey Salomón- ¡Cuanto orden!   -pensaba mientras las miraba, una al lado de la otra, ¡Cuanto orden!, cuanta prolijidad, llegue a pensar que seria un rasgo alemán  -De otras tierras, porque yo era todo lo contrario, ¡Atropellado! según mi abuelo, ¡Insoportable! según mi tía, (La que quería y quiero tanto).En cambio, más modesta, mi abuela  decía simplemente que era muy travieso y que si desobedecía me mandarían de nuevo a mi casa. Yo nunca temía sus amenazas y ellos, mis abuelos, tampoco la cumplieron nunca, y  desde mi corazón y con mi mayor emoción nunca dejare de agradecérselos. Balneario,  -Bien, decía que veía este heterogéneo grupo, mi abuela mi tía y el gordito atrás con cara de enojado, y con una impaciencia tremenda por llegar. Solo retenido atrás, por el grillete de la responsabilidad, adherido al banquito y más que nada por el peso de este Desde esta perspectiva (debajo de la barranca), Las otras dos personas, mi tía y mi abuela se mostraban casi completamente, pero de mí, solo la cabecita rubia, o mejor dicho un banquito blanco con la loneta amarilla gastada, que arrastraba a un gordito de unos cuatro años aproximadamente tras sus dos custodias. Este recorrido o ritual mas bien era para mi una especie de misterio temporal, todavía hoy puedo recordar como se hacia de largo el camino, y cuanto mas rápido quería llegar, mas tardaba y el maldito banquito mas pesaba, ahora se que era como querer navegar sin haber levantado el ancla. Eso, en términos emocionales. En términos reales la casa de la abuela quedaba a cuatro cuadras de al barranca y a 8 en total del balneario y su laguna. Paralelas a la barranca descendían unas escaleras de cemento, casi en línea recta, solo interrumpida por descansos cada 30 escalones, Escalones que nunca fueron pisados por mí, -al menos cuando de ir al balneario se trataba, ya que acorde a mis ganas por llegar mas rápido yo bajaba por el costado, corriendo y de un solo tirón, debo confesar que mas de una vez el banquito hizo de amortiguador a mis caídas y mas de una vez también, fue el culpable de algunos bravos porrazos. En fin, en un tiempo interminable, (que sé, no lo mide lo humano), por fin mi tía pagaba la entrada y auque yo -hirviera de impaciencia!,  -El tiempo seguía congelado y mas aun, peor, pues ya  sentía el olor del agua, los gritos que atravesaban los sauces, todo llenos de risas y alegría. -¡Tiremos todo y vamos al agua! decía mi mente a gritos  -Pero en el realidad, ahora había que buscar el lugar .Después de tomar en consideración el entorno, la sombra, la gente que estaba alrededor (todo esto decidido entre mi abuela y mi tía), Eso si, con mucha clase y sobretodo, muy a mi pesar, con mucha paciencia. Hasta que después de ese tiempo extraterreno, -yo, por fin me libraba del maldito banco, Si hubiese sido Pedro de Mendoza creo que Bs. As estaría fundada por lo menos a la altura de México, -No me hubiera aguantado. Bien el trono o banquito era para mi abuela, que automáticamente, y aunque estuviera en la sombra se ponía un repasador en la cabeza, por las dudas, Hoy creo que en su infinita sabiduría” moderna” se había adelantado unos años al descubrimiento del agujero de ozono ya sus efectos perjudiciales para la salud. La que no hacia eso, era mi tía. Ya dije que era hermosísima, pero cuando se sacaba la pollera acampanada, creo floreada, en realidad no importa. Aparecía como la reencarnación, como el clon vivo de Esther William. Creo,-Se sabia hermosa y no era para menos porque a su lado cualquier mujer aparecería como un adefesio. Se ataba el pelo y me tomaba de la mano, y me decía ya con una especie de dignidad, solo heredada de la nobleza, con severidad, para mi y para todos los que la miraban No corras -vamos caminando. Saliendo de la frescura de los sauces, se desplegaba frente a mi la arena, amarilla, resplandeciente, caliente, pero tan grande como el desierto del Sahara,-¡lo juro!  -El agua estaba lejíiiiisimo, como inalcanzable. Por eso a pesar de la sugerencia, de ir lento, yo tironeaba, y los ojos me brillaban como si después de andar tres días en el desierto divisara un oasis. Tiraba tanto, que por fin esa mano firme cedía, (por compasión) o por que aprovechando el calor y sus suaves manos transpiradas podía safar de su dulce apretón. Ya era una flecha, un caballo desbocado corriendo para el agua, ya se podía sentir  bajo mis pies que la arena se hacia mas firme y mas húmeda, en la medida que llegaba el anhelado encuentro.-Y por fin  -El agua, -mis saltos sobre ella en un desenfreno hacia lo profundo hacia ese frescor que esperaba día tras día del verano. Hasta que como todos saben, esa loca carrera termina en un tropezón y ahí las aguas bondadosas me abrasaban y me refrescaban con creces, mis pies ardientes.¡No vallas mas hondo!   –Espérame ahí, decía mi tía. Y yo miraba con deseo y miedo las bollas donde sabia pasaba el canal, (ese río escondido bajo el agua de  la laguna). Ahora era hora de admirarla. Se adelantaba, me tocaba en el hombro con su andar de sirena y yo sabia que tenia que quedarme ahí, como esos juegos infantiles que cuando te tocan te quedas paralizado hasta que alguien viene a rescatarte .Era el turno de mi tía y el agua. O de mi tía, el agua y  el rió subterráneo. O de las bollas mi tía, la laguna y el Balneario. Nadaba con una delicadeza propia de una competidora profesional, como si cada brazada hubiera sido obtenida tras días y  más días de entrenamiento. Se deslizaba, no golpeaba el agua. Sus manos la acariciaban y como por arte de magia avanzaba, danzaba con gracilidad. Pura belleza la de las cosas bellas. Yo estoy seguro, por simple respeto las mujeres dejaban de nadar, entendían que pasarían vergüenza a su lado. Los hombres, dejaban de nadar y de hablar, solo para decidir si era humana o casi helena .Cumplida su ceremonia, su ritual acuático. Se detenía y caminado desde lo profundo se acercaba a mí, era hora de romper el encantamiento y recuperar las voces del balneario que hasta ese momento se habían silenciado. Volvía el bullicio, las risas, el tiempo continuaba, ¡Ahora si!, se sacaba el gorro, tiraba la cabeza para atrás y acercaba despacio su cabeza a las aguas, que seguían chorreando por su pelo cuando, sonriendo me invitaba a ir un poco mas allá, de donde hacia pie, cerca de las bollas. El corazón me saltaba y en un intento loco chapuceaba hacia ella. Cuando parecía que las aguas me llevarían, cuando perdía la certeza del fondo, aparecían sus manos y me rescataban. Ponía su mano en mi panza y yo horizontal sobre las olas, flotaba. Bracea y  patalea, -¡Dale vamos!, ¡Así- muy bien!, Y daba vueltas sobre si misma y yo surcaba las aguas describiendo una exacta circunferencia a su alrededor. Ella era el centro y yo braceaba  describiendo tangentes de alegría y de agradecimiento. Por ella y nada más que por ella, conocí el agua y vencí mis temores. Después se iba con la sentencia y la seguridad de que cumpliría, -No vallas a lo hondo, quédate donde hagas pie. Por mi parte y entre nosotros, le hacia caso un rato hasta que se iba, pero después era mi meta, tocar las bollas, como yo sabia, la laguna era mansa, y no iba lastimarme. Muchas veces mis intentos fueron frustrados porque si bien sentía que entre ella y yo había un pacto especial, (entre el agua y yo digo). El bañero no pensaba lo mismo y como si adivinara mis pensamientos, cada vez que amagaba para las bollas, para lo profundo, sonaba el silbato de alarma. Yo no miraba, me hacia el distraído. Pero nunca deje de preguntarme, ¡Es mas todavía lo hago, cómo era que adivinaba mis pensamientos. 

Continuará……………..

In memorian, por siempre inolvidable

24/02/2008 23:44 Autor: arcodeulises. #. Tema: interseccion

lluvia

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Cuando la lluvia se derrama

                            
Mientras soñamos lado a lado

                         

El resto me tiene sin cuidado

                      

Solo disfruto del momento

                          

Cuando la lluvia nos regala

                  

Silencio, caricias  y besos

                       

En ésta lluviosa madrugada

                      

Solo te pido, te quedes

                      

Mientras el agua derrame

                           

Sobre los techos nostalgia

                   

Y sobre la cama fragancias

                            

Refugiada entre mis brazos

                      

Solo le suplico a la lluvia

                        

que no avance la mañana                            

23/12/2007 13:22 Autor: arcodeulises. #. Tema: interseccion

Consecuencias naturales (geometría de la cercanía)

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En plena derivada, me encuentro con funciones crecientes

Sin conocer las propiedades, más allá de los espacios

Donde en plena cercanía, nuevas leyes me gobiernan

Cuando las curvas aparecen, como lógica consecuencia

De la atracción que provocas, desde cero al infinito.

Para hacerme una  idea gráfica y obtener información

Partiendo de la variación de la variable dependiente Y (yo)

Como siempre en función de la independiente X (vos)

Puedo asegurar, que no hay como la geometría

De mis manos en tu cuerpo, de tus curvas increibles

Trastocando mis razones, mis pensamientos invariables,

Se consumen uno a uno, descubriendo las verdades

remenbrando los papiros que arden, aún en Alejandria.

Tengo que evitar a tiempo, la perdida del saber total.

para no temerle a nada, y rápidamente considerar

las señales, del instante mágico, que no debere olvidar 

Cuando te acercaste tanto, que ni yo pude disimular 

Las consecuencias naturales; geometria de la cercania

Que materializó sinuosas curvas, entre tu piel y mi piel

20/12/2007 17:35 Autor: arcodeulises. #. Tema: interseccion

Rayo de luz

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Desde la nada, cayó el rayo de luz, que arremetió con mis sentidos y me deje llevar. Vi a la gente corriendo, algunos caminaban, una señora pasó confundida; no había tráfico; algunos miraban y yo, que se yo ¿como explicarlo?, las cosas se acomodaban, y en medio de la más negra oscuridad, una felicidad nebular me invadía y casi sin darme cuenta, la emoción estaba en el aire. Empecé a ver a la gente, de esa manera que suelo hacer, divertido, agradecido de todo lo que tengo y de lo que todos lo demás tienen. Todo empezaba de nuevo, la alegría me invadía; yo no solo había visto la luz, una parte había regresado; la parte opaca se iba y llovía, con alegría, con fuerza, de destino, de sabiduría infinita; simple y cotidiana. En el palier del edificio, mojándome un poco, me reencontraba con mi parte perdida, con la vivencias de todos los días, esas que solo dan las cosas simples; la gente, la naturaleza y la posibilidad de enamorarme un poco más de la vida (nunca hasta que deba, si hasta que pueda).Y me dije contento, mientras desfilaban las posibilidades ante mí. Ahora sí.., esta vez sí.

04/10/2007 02:29 Autor: arcodeulises. #. Tema: interseccion

Perfecto Ajedrez

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Ajedrez perfecto, en desplazamientos

Ajedrez perfecto, el del intelecto

Nunca jaque mate, siempre tablas

en este eterno movimiento.

    

Nada más creíble, nada más plausible

que resolver juntos, este gran enigma.

No hay fracaso, cuando el sentimiento.

Incluye, admirar el pensamiento.

  

Ajedrez perfecto, en desplazamientos

Ajedrez perfecto, de resarcimientos.

Nunca jaque mate, siempre tablas

Sepamoslo; entre vos y yo.

  

Nunca dejaremos de formar parte,

de este continuo y gran encuentro,

donde una y otra vez se enfrenten,

las razón y el sentimiento.

 

18/09/2007 22:31 Autor: arcodeulises. #. Tema: interseccion


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