Es tiempo de desandar recuerdos
Sabiendo desde cuan lejos venimos
Ondulantes reflejos, luz de superficie
Donde flotaban las circunstancias
Cruce de vuelta, cruce de ida
Es tiempo de desandar recuerdos
Carpe diem permanente.
Navegando sobre las olas y el fulgor
Estando a tu lado, sabes, también vuelo
Y necesito poco para calmar mi anhelo
Porque no soy el único. Es así
Cruce de ida, cruce de vuelta
El viento lo lleva, y nada nos pertenece
Pero nos enriquece y nos ennoblece
Las coordenadas no están perdidas
Vos y yo las conocemos.
Los saberes y momentos permanecerán
Más nunca serán suficientes, Es así…
Mi meta, no es el recuerdo
Es mi provisión de experiencias, si se quiere.
Sigo en lucha permanente, y nunca terminará
Es tiempo de agigantar vivencias
De atesorar momentos y lucharle al olvido
Para ganar en presente, lo que omitimos
Cuando olvidamos que nada nos pertenece,
más que el momento, en el que queremos.
Cruce de ida, cruce de vuelta
Intersección de tu joven amor, y mi viejo temor
Nunca seremos igual, resultados del encuentro
Pues decidiremos, no mañana, ni pasado, quizas hoy
Cruce de ida, cruce de vuelta, Carpe diem permanente
Somos dos seres, buscando el instante
Nada que perder, mucho por ganar
Una vida nueva para compartir
Llena de promesas, y felicidades
Llena de soles, y de cielos plenos
Donde vivimos siempre el instante,
Este, de nuestro presente encuentro.
la vida y su magia en eterno movimiento