Abdriften
Abdriften
Si sus padres le hubieran puesto un nombre acorde a sus deseos, el elegido hubiera sido sin dudas, ¡Independencia!, -¡Autosuficiencia! -Aunque libertad creo seria el que más le hubiera gustado.
Al menos claro esta, basándome en sus discursos, de la más genuina chica universitaria que encuentra su fin y su meta, -quizás su destino, subida a estrado, mirada por miles de partidarios, en un concurrido acto eleccionario - Donde ella ya tenia todos los votos - Y donde no perdía la oportunidad de declamar. - Compañeros, colegas, correligionarios la libertad y la independencia son los cimientos de la vida de todo ser humano y levantando la mano en un frenesí declamatorio repetía, - libertad!, ¡libertad! -Y la multitud la miraba como si mirára a un Mesías- No toda la multitud, hay que ser claros porque sus hermanas de partido, si bien parecían entusiasmadas ante tanta pasión desbordada (pero controlada) Juraría que sabían el verdadero mensaje oculto tras tanta declamación.
-Soy una persona independiente -Yo no dependo de nadie-
Y -como por las dudas si no había quedado claro,-
Se habrán cuenta dado, como la conocí………. ¡Declamando!
En ese derrotero libertario, de panfletos y pancartas partidarias izquierdo derechistas transcurría su “independiente y autosuficiente vida”.
A quien no le gusta escuchar eso, -después de todo quien no carga alguna culpa por dejar corazones rotos en la deriva. -Aunque un buen balance personal, electro incluido, -Nos dejaría en terapia intensiva - Irrecuperables.
Por mi parte “él ingenuo” tendría que ser mi primer nombre, no por elección propia, Puedo asegurárselos -Más bien por mis ríos internos de la más pura, la más resignada, roja y ferrosa vergüenza, de salame añejado en cubas de roble, por años enteros.
En pocas palabras y muy a mi pesar: Ingenuidad de la más pura cepa
Si alguien, cualquiera -Por poseer la mas obtusa mente (claro está)-, no entendía su famoso discurso, quedaba descartado de su mundo automaticamente-Por imbecil.
Tengo que decir a su favor, que era hermosísima. Una bolche-capitalista, de hermosos cabellos negros, piernas lagas y busto como peras, ni ahí maduras. Para seguir con la ensalada -Sus ojos como almendras orientales (como las de siempre, pero mas alargadas) y un cuerpo que explotaba en redondeses firmes y carnosas como de sandia, ( no confundir peras con sandias) Ese aire casi exótico, lograba que yo, el navegante, no acatara las señales de navegación, con el consecuente peligro de quedar varado forever en- tierra firme .-Y peor con la embarcación destruida, hecha leña -Lista para ser encendida e incinerada en un típico asado dominguero.
La relación se había establecido bajo este extraordinario contrato, -Cuado tengamos ganas nos vemos, después cada uno es “libre de hacer lo que quiera”. Y teníamos muchas ganas, y más y más ganas. Entonces (yo con el contrato aprendido de memoria, me entregaba confiado, excitado a los placeres que Libertad me daba – A decir la verdad me olvide del contrato, pero lo acepte y más de una vez imaginaba que no existía.
El desenfreno -Casi como el sol en un tórrido día de verano, quemaba cualquier papel escrito. -Con esa pasión vivida solo cuando uno sabe que hoy puede ser el último día.
Cuando llegue ese día, me abrazo con ternura, y sentí el calor de su cuerpo junto al mio
Solo interrumpió el mágico momento el calor hecho vapor de la pava que ascendía en expansión molecular, proyectado desde su pico de acero inoxidable.
Libertad - sonreía.
Una sonrisa como explicarlo -igual, pero diferente, -Una sonrisa rara, extraña, inquietante, indescifrable.
¡Ya se! -Una sonrisa de Mona Lisa reencarnada. Parada frente a mí. El paisaje tras esta aparición no era el mismo que el del cuadro original que todos conocemos, porque detrás de ésta Mona Lisa, estaba la mesada lustrosa de granito rojo y las alacenas y la pava chillando vapor - por supuesto.
¡Valga el elogio para Libertad! - Que además de independiente, es muy ordenada y no se le escapa ningún detalle. (Ésta .última aseveración es extractada de uno de sus discursos –No se si el mas famoso- Pero si uno de los mas oídos, aparte del que ya conocemos.
Diría que estos, dichos eran tomados de alguno de sus libros de cabecera, que ella llevaba consigo a todos lados – Uno se llamaba: “Alabanza a uno mismo” y otro -“Nadie es perfecto..... Yo si”-, Otro mas “Hay que hacer lo que yo digo” y uno que no vi, pero seguro formaba parte de esos anaqueles secretos de su mente “Como seducir teniendo un objetivo en mente y como subtitulo: 100% efectivo con ingenuos e incautos
.
El día transcurrió, casi como siempre –Casi- Porque el espíritu de Mona lisa flotaba en el aire. No tenia el mismo paisaje de fondo, pero su enigma era el mismo. Así su sonrisa Monalisesca sobrevolaba las plantas. Se mojaba con la ducha. Aterrizaba sobre las sabanas arrugadas de su inmensa cama -Donde por un momento se desvanecía por nuestros apasionados besos.
-Pero después, -Un segundo de descuido y se instalaba de nuevo.
Debo confesar que me encanta Leonardo y su MonaLisa, pero ese día hubiera preferido a Goya y su Maja desnuda.
¡Libertad!, ese día la llame por su nombre más de lo normal- Más que en todos mis anteriores y repetidos encuentros, ese día pronuncie su nombre hasta el hartazgo Libertad tal cosa, libertad tal otra -De tantas maneras como nunca lo hice, olvide todos y cada uno de los sobrenombres ridículos que se les ocurra le haya dicho o que pudiera haberle puesto.
Algo extraño flotaba en el aire ese día que poco a poco se transformo en noche y luego en mañana. -¿Libertad?
El día había terminado inquietamente. - En sus comienzos claro y diáfano. -Y ahora, siendo la mañana siguiente, previo abrir los ojos, no se porque sentía ese olor persistente -Como ese olor de tierra mojada.
Los motores de los autos, apenas llegaban aletargados hasta la habitación del séptimo piso -Departamento donde residía la libertad del encuentro, la libertad de las ganas sin papeles, y claro está de la otra Libertad que ya conocen.
Tantee con la mano, pero Libertad no estaba. No abrí los ojos. -Mi mano siguió insistiendo, de apoco mi mente trataba de acomodarse. -.Libertad nunca se despertó antes que yo, siempre estaba ahí.
Me gustaba pasar un rato solo en la cocina, antes de despertarla con un beso,
-Todos sabemos -Y si no lo sabemos tendremos que aprenderlo -Eso de que te lleven el desayuno a la cama es una actitud machista e injusta para las pobres mujeres- explotadas, que solo merecían igualdad de derechos respeto y por supuesto, ¡adivinaron! -¡libertad!
-¿Llevarte el desayuno a la cama?, - Ni se te ocurra
Cuando mi mano se canso de tantear, no me quedo otro remedio que abrir los ojos a la luz del nuevo día. -Serian como las nueve de la mañana, pero desde la cama, el sol no daba las mismas señales de ayer. El cielo tras las cortinas traslúcidas lucia como empalidecido, por una amenaza de tormenta, hasta ahora invisible.
Pensé que había dormido más de la cuenta, -Me incorpore y estire los bazos, a la par que bostezaba.
Mis ojos estaban sorprendidos -Libertad, a los pies de la cama, sostenía orgullosa, una bandeja de lo mas tentadora. Facturas, torta, jugo de naranja y un florerito con un pimpollo desconcertado, haciendo equilibrio sobre su tallo, el florero y la bandeja.
A duras penas el café se quedaba en la taza. La impaciencia de libertad, (y la falta de costumbre) también (lo justo es justo) hacían que el café, desplegara un oleaje demasiado alocado para los límites, que le imponía la mediana taza de porcelana, que apenas lo contenía.
-Como resultado, de su nerviosismo, de su falta de costumbre o quizás porque en el fondo se sentía culpable de ofender a sus sacrificadas y nunca suficientemente reivindicadas mujeres libres del tercer mundo del primero y del quinto por si todavía existía algún universo paralelo (les dije que - ¡No se le escapaba nada! -).
Ella seguía con sus ideas y preceptos, -Pero el café no pensaba lo mismo. -Y desafiándola había escapado de la taza y se escurría entre el plato, las medialunas y la torta.
Me reí con ganas, -Era feliz-, todo parecía divertido hasta la frustración dulce en la cara de Libertad, que fruncía el entrecejo, enojada con el desobediente e independiente café. –Yo la miraba mientras, apoyando una rodilla, sobre la cama, -Con lo que quedaba de los majares, ahora inundados -Sonreía.
Tenia puesta una camisa mía, con apenas dos botones abrochados -dejaba ver ahora sus frescos pechos con olor a limón orgullosos, erectos, sobre el naufragio de torta café y medialunas..
La bandeja recibió otro inesperado golpe, esta vez desde abajo, y ahora quedo inclinada definitivamente, y ya no importaron las tortas ni el café, ni el jugo de naranja (único salvado del naufragio). Para mi solo había olores a limones., a peras alimonadas, a confusión y locura.
Quedamos de espaldas uno al lado del otro. -Te sentía suspirar. Mirábamos el techo.
La claridad de la pieza ya no era tanta, las cortinas se movieron como dando entrada a un aire frío que solo podía presagiar tormenta.
Me incline sobre un costado y te vi.-Me miraste a los ojos, y me pasaste información a tropeles, que mi computadora mental no resistía y por fin, como si fuera poco, ¡MonaLisa! -Otra vez -Entre nosotros. -En la cama. -¡Por fin sabia el secreto!, que tan bien guardaste, aquel secreto partidario, y solo compartido por tus colegas oprimidas.
Ahora la libertad era una cosa del pasado, que – obviamente- no querías alterar mi mundo, que respetarías siempre mi libertad -Siempre que cumpliera algunos requisitos y mientras decías esto supe me tomabas las medidas de mi cuello, -A puro ojo. Para ponerme el pretal. Ella que me quería tanto,-Y después de todo para que sirve la libertad. –No hay cosa más solitaria e improductiva.
Sin darme cuenta ya no estabas en la cama, estabas en un podio, pero ahora con la misma pasión declamatoria. -Tu discurso era en el balcón. Tu publico se amplió. Ya no éramos universitarios, éramos todos, los vecinos de los departamentos, los transeúntes, los pájaros, los perros, las mujeres del supermercado, las adolescentes, los carpinteros, los vendedores en fin todo un nuevo universo naciendo frente a mí a borbotones, Saliendo de tu encendido discurso. Por lo menos cada cosa en su lugar, Monalisa volvía a ser de Leonardo.
Te deje hablando sola en el balcón. –Cuando pase por la cocina y con mi mas profundo terror, vi unas maderas ardiendo en la parrilla de tus intenciones.-De tus incumplidas promesas. -Estaba condenado a hacer el asado, y mi barco tendría que ser el combustible. Era el precio justo, -De acuerdo a tus nuevos planes. Lo menos que tenia que hacer era eso. El salame, se estaba ahumando y se chamuscaba.
El pacto estaba roto, nunca volverás a ser igual, -No por mi, pues a partir de ese día, te enojaste mucho. Porque como todos sabemos la culpa la tengo yo.
Espero que el tiempo te haga madurar (no a tus peras que deseo conserven su frescura, lo juro). Lamento, -eso si-Hayas destruido con mas persistencia de la acostumbrada algo que pudo ser eterno. El nombre que a vos tanto te gustaba y que por un loco capricho un día tiraste por la borda, Desde un balcón ya enloquecida de egoísmo y porque no -De miedo a quedarte "sola".
A encontrar tu verdadero nombre, ese que solo vos podes descubrir en tu interior.
Voices, in my life
Que me llenan de felicidad
llegan con la brisa, y se quedan aquí
Canciones, melodías queridas
Que juguetean con mi alma
Que dan vueltas en mi mente
Voices in my life
Desde todas las direcciones
Hasta aquí, hasta mí
Voices in mi land of dream
Deslizando cortinas, hacia dentro
Brisa marina, sobre tus labios,
mientras desnudo, abrazo tu cuerpo
voices in my life
Now, in this time
Es la vida, que me dice
In the night, in the day
Voces en mi vida
que acarician y que abrazan
Voces para mí
Miles y miles de voces
And for every one, your voice
So sexy, so sweet
Voces para ti, desde mí
Thousands of voices in your life, in my life
Intersección entre tu vida y la mía
This is the moment, point of Meetings
Intersection time, between us
Voices of love, Voices of life
Aprendiendo a escuchar
Es tiempo de desandar recuerdos
Sabiendo desde cuan lejos venimos
Ondulantes reflejos, luz de superficie
Donde flotaban las circunstancias
Cruce de vuelta, cruce de ida
Es tiempo de desandar recuerdos
Carpe diem permanente.
Navegando sobre las olas y el fulgor
Estando a tu lado, sabes, también vuelo
Y necesito poco para calmar mi anhelo
Porque no soy el único. Es así
Cruce de ida, cruce de vuelta
El viento lo lleva, y nada nos pertenece
Pero nos enriquece y nos ennoblece
Las coordenadas no están perdidas
Vos y yo las conocemos.
Los saberes y momentos permanecerán
Más nunca serán suficientes, Es así…
Mi meta, no es el recuerdo
Es mi provisión de experiencias, si se quiere.
Sigo en lucha permanente, y nunca terminará
Es tiempo de agigantar vivencias
De atesorar momentos y lucharle al olvido
Para ganar en presente, lo que omitimos
Cuando olvidamos que nada nos pertenece,
más que el momento, en el que queremos.
Cruce de ida, cruce de vuelta
Intersección de tu joven amor, y mi viejo temor
Nunca seremos igual, resultados del encuentro
Pues decidiremos, no mañana, ni pasado, quizas hoy
Cruce de ida, cruce de vuelta, Carpe diem permanente
Somos dos seres, buscando el instante
Nada que perder, mucho por ganar
Una vida nueva para compartir
Llena de promesas, y felicidades
Llena de soles, y de cielos plenos
Donde vivimos siempre el instante,
Este, de nuestro presente encuentro.
la vida y su magia en eterno movimiento
Desde algún lugar interior
Que emite luz sin parar
Desde todo el universo
En constante formación
Sanación
Para que la mente vuele
Ahí donde tu estas y te cuide
Para que el cuerpo acompañe
Esa enorme vida que desborda
Sanación
Porque eres el artífice
De descifrar y aclarar
Los temores que atrapan
Las tristezas que pesan
Todo lo malo que existe
Sanación
Desde ese punto de unión
Donde todo es uno solo
Donde toda fe expande
La cura como emblema
Sanación
Porque tu deseo sana
Porque comprendes
Que tú eres la clave
Al resolver los enigmas
Que plantea la esfinge
porque he recibido la sanación
Recibirás lo que esperas
Nadie te dejara de lado
Nadie te olvidara
Tienes que confiar en ello
Todo esta lleno de perdón
Tal vez no de la forma
En la que anhelabas
Tal vez no de las direcciones
En las que mirabas.
Todo está lleno de alegría
Recibirás las respuestas
Serás tenido en cuenta
Te darán la confianza
Tienes que contar con ello
Todo está lleno de sabiduría.
Cierra los ojos
Ves…. está todo ahí
Todo esta hecho de luz.
Todo alrededor tuyo
Todo está lleno de pasión.
Recibirás lo que esperas
Nadie te dejara de lado
Nadie te olvidara
Tienes que contar con ello
Todo está lleno de amor
Desde la nada, cayó el rayo de luz, que arremetió con mis sentidos y me deje llevar. Vi a la gente corriendo, algunos caminaban, una señora pasó confundida; no había tráfico; algunos miraban y yo, que se yo ¿como explicarlo?, las cosas se acomodaban, y en medio de la más negra oscuridad, una felicidad nebular me invadía y casi sin darme cuenta, la emoción estaba en el aire. Empecé a ver a la gente, de esa manera que suelo hacer, divertido, agradecido de todo lo que tengo y de lo que todos lo demás tienen. Todo empezaba de nuevo, la alegría me invadía; yo no solo había visto la luz, una parte había regresado; la parte opaca se iba y llovía, con alegría, con fuerza, de destino, de sabiduría infinita; simple y cotidiana. En el palier del edificio, mojándome un poco, me reencontraba con mi parte perdida, con la vivencias de todos los días, esas que solo dan las cosas simples; la gente, la naturaleza y la posibilidad de enamorarme un poco más de la vida (nunca hasta que deba, si hasta que pueda).Y me dije contento, mientras desfilaban las posibilidades ante mí. Ahora sí.., esta vez sí.
Ante la muerte de un ser querido, lo que se pierde fundamentalmente, es el armazón imaginario, que nos permitía amarlo cuando estaba.. ¿Cual es este sostén imaginario? La propia imagen devuelta por el otro, de alguna manera mí propia imagen idealizada, que vuelve desde el deseo del Otro.
Sobre el camino, agitado a veces siento que no voy a ninguna parte y parece que no existiera ninguna certeza de entendimiento. Sobre todo después de comprobar que el deseo sigue moviéndose; por más que me acerque, el río, siempre, se escurre más allá. A veces las dudas me invaden y la vieja libertad se siente incómoda; sobre todo, si el deber está, como límite impuesto alrededor. Crimen, cuando los sentimientos anhelan respuestas, y solo resuenan los ecos, de batallas alguna vez libradas. Cuando todo se vuelve gris, cuando creo que no hay nada más.Tomo un atajo a la libertad, desvío el camino y espero demasiado, para lo que ofrezco; mi presencia, apenas como señuelo. ¿Crees que en realidad doy algo? -Verdaderamente ahí me pierdo….., el rastro. Me detengo, esperando que alguien me extrañe, sin siquiera haberme dado a conocer. ¿En verdad lo creo posible? Si no hallo el lugar, es porque ya se donde está, por lo que me resulta fácil evitarlo. La vida es un desafío, en el que el temor es solo una parte. Es más que pura supervivencia. No tengo que buscar refugios apartados de los combates. El sentimiento en guerra ha de librarse contra nosotros mismos. No hay admistia posible; tengo que seguir buscando ese lugar, pleno de combates, en el que me salvo del dolor, y dejar de creer, que no habrá otra batalla mejor, que la que libre contigo. Tengo que tenerlo presente, no debo olvidarlo; Pero no permitire, dejar de saber, que en este tiempo, quizás de incertidumbre, no hay olvido ni ausencia, que valgan tanto más, que lo palpable, lo real del día a día. Siempre habrá un alerta permanente y no lo digo solo por alardear, lo digo, más que nada porque no habría aprendido nada de este magnifico encuentro, si sigo buscando refugios, en vez seguir disfrutando de la vida. Nunca conocí mi misión; Simplemente te encontré, sin buscarte y ahí justo, al descubrirte, me conocí. Por más que los paradigmas cambien, por más que las estaciones pasen, siempre habrá un momento, en el que estaremos tan cerca, que cualquiera podrá ser el otro. Nuestros caminos ya no pueden desandarse, y doy gracias por eso. El viento se escapa, el agua corre, y nosotros no podíamos evitarlo; ideal cada uno del encuentro; la vuelta de las propias imágenes, de los saberes innatos descubiertos en la fundante mirada del otro, y ser por fin, en definitiva, uno mismo a partir de la alteridad. Pero tengo que seguir luchando. Puedo pensarte bajo la lluvia, en plena noche, mientras el peligro asecha, saberte irrepetible y entender con orgullo, que crímenes de pasión, son aquellos, que nunca cometí contigo….
He aprendido, (por tanto me has enseñado) y de manera magistral, que la mejor batalla, es la que no he librado todavía.
Dedicado a: La Mejor Batalla, (la que siempre está por librarse)